Las experiencias compartidas tienen un enorme poder para transformar realidades. Por eso, en el proyecto Valientes africanas apostamos por la educación entre iguales, una metodología que sitúa a las propias personas participantes en el centro del proceso de aprendizaje.
Tras un recorrido formativo sobre mutilación genital femenina, derechos de las mujeres y salud afectiva y sexual, un grupo de mujeres y hombres procedentes de países y comunidades donde se práctica asumieron el papel de agentes comunitarios de sensibilización. A través de encuentros organizados en colaboración con entidades sociales, formativas y comunitarias de la Comunitat Valenciana, compartieron sus conocimientos, vivencias y reflexiones con otras personas de sus mismas comunidades.
Lejos de las clases tradicionales, estos espacios favorecieron el diálogo, la escucha y la confianza. Hablar desde la experiencia permitió abordar cuestiones como la mutilación genital femenina, la igualdad, los derechos sexuales y reproductivos o la prevención de las violencias desde una perspectiva cercana y culturalmente respetuosa.
Durante el proyecto se desarrollaron seis talleres en colaboración con entidades como CEAR, Cruz Roja, Cepaim, Red Aminata y la Escuela de Personas Adultas de Alfafar, en los que participaron más de 70 personas.
Las sesiones también demostraron que la transformación no solo se produce en quienes participan, sino también en quienes facilitan los encuentros. Compartir conocimientos, responder dudas y acompañar a otras personas fortaleció la confianza y las capacidades de las mujeres y hombres dinamizadores, reforzando su papel como referentes y agentes de cambio dentro de sus comunidades.
La educación entre iguales nos recuerda que las soluciones también nacen desde las propias comunidades. Crear espacios seguros para compartir experiencias, cuestionar creencias y construir nuevos aprendizajes es un paso imprescindible para avanzar hacia la prevención de la mutilación genital femenina y la defensa de los derechos de mujeres y niñas.


